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Bertie era muy buen chico. Era amable, obediente, sincero y generoso. Tenía, sin embargo, un gran defecto: siempre se olvidaba

No importaba lo importante del recado, su respuesta era siempre “se me olvidó”. Cuando era enviado con una nota al sastre, su madre encontraba la nota en su bolsillo por la noche. Si lo mandaban a la tienda con urgencia, a comprar algo para el té, regresaba tarde, sin el artículo, pero con la respuesta habitual.

Su padre y su madre hablaron sobre el asunto, y decidieron que algo debía hacerse para obligar al niño a recordar

La Navidad se estaba cerca, y Bertie estaba ocupado confeccionando una lista de cosas que papá Noel iba a traerle

“papá Noel puede olvidarse alguna de estas cosas” dijo su madre

 “no puede” replicó Bertie “para eso lo escribo: un trineo, y unos patines, y un tambor, y un violín, y todas las cosas en este papel. Entonces cuando papá Noel venga tendrá todo lo de la lista.  Puede ver la y poner las cosas según lee”

La mañana de Navidad llegó, y Bertie se levantó y bajó a ver que había en el armario. Su madre se apartó de él tan pronto como pudo, porque sabía que había hecho papá Noel

Finalmente lo oyó acercarse con pasos lentos a su habitación. Despacio abrió la puerta y entró. Llevaba en su mano una lista mucho más larga de la que él había hecho. La puso en la mano de su madre, mientras lágrimas de decepción caían de sus ojos

“mira lo que papá Noel me ha dejado; pero creo que me podría haber dejado algo a pesar de todo”

Su madre abrió el rollo. Era una lista de todos los recados que habían pedido a Bertie que hiciese durante seis meses. Al final de todo estado escrito, en grandes mayúsculas, “SE ME OLVIDÓ”

Bertie lloró durante una hora. Luego su madre le dijo que iban a ir a casa de los abuelos. Por primera vez vería un árbol de Navidad. Quizá algo hubiese aparecido allí para él

Fue raro para Bertie, pero en el árbol del abuelo encontró todo lo que había escrito en su lista. ¿Se curó de su mal hábito? No del todo; pero cuando su madre lo veía particularmente olvidadizo le decía, “recuerda, papá Noel no se olvida”

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