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Posiblemente la mayoría de nosotros seríamos capaces de mencionar al menos tres muñecos ficticios (cinematográficos y literarios) poseídos; lo que no todo el mundo sabe es que algunos de esos muñecos toman como base a un muñeco real que por una razón o por otra están poseídos; en este día de Halloween, vamos a contar las historias de cinco de esos muñecos:

5 LA MUÑECA OKIKU

muñeca Okiku, imagen de http://mitosurbanosve.blogspot.com.es

La historia de esta muñeca comienza en 1932, cuando una niña llamada Kikuko se encontraba tan gravemente enferma que los médicos la habían dado ya por desahuciada.

Viendo este sufrimiento su hermano le compra una muñeca vestida con el traje tradicional japonés, esta muñeca terminaría encantando a la niña, quien decidió llamar  la muñeca Okiku y no separarse de ella, el caso es que el nombre de  la muñeca proviene de un cuento de fantasmas, según el cual la sirvienta de un samurai (llamada Okiku, como la muñeca) fue enviada a lavar los platos y en algún punto rompió uno sin querer, por miedo a las consecuencias decidió ocultar el accidente, pero como suele ocurrir sus jefes se dieron cuenta y la mataron, creo recordar que tirándola a un pozo, según el cuento tras esto y desde el momento de la muerte la sirvienta se aparece por las noches contando los platos y al ver que le falta uno se oye un grito sobrenatural y desaparece.

Volviendo a la historia que nos ocupa, en 1933 Kikuko muere y es incinerada y sus cenizas son colocadas en una urna junto a la muñeca.

A partir de aquí es cuando las cosas empiezan a ponerse un poco raras ya que el pelo de la muñeca comienza a crecer descontroladamente, por lo que la familia entendió que el alma de la niña se había instalado en la muñeca.

Más tarde, tras el estallido de la segunda guerra mundial, la familia tuvo que huir de su casa por lo que decidieron llevar la muñeca al templo Mannenji (Japón) donde estaría protegida

Actualmente (y tras pasar por varios templos) la muñeca se encuentra en Hokkaido donde puede visitarse, de la gente que la ha visto, hay quien dice que además del famoso pelo que sigue creciendo incluso hay quien ha visto llorar a la mueca.

4 LA MUÑECA MANDY

La muñeca Mandy, imagen de http://emadion.it

Actualmente se encuentra en un museo en Quesnel, Columbia Británica.

Mandy fue llevada al museo por su propietaria, quien dijo que cuando la muñeca era de su propiedad oía llorar a un bebé.

Después de que Mandy llegara al museo Quesnel lo sonidos del bebé llorando comenzaron a oírse en el museo, además parece ser que se oían pisadas cuando no había nadie.

Los trabajadores del museo afirman que los objetos se mueven y que desaparecen cosas misteriosamente.

3 LA MUÑECA CLAIRE

Claire es una muñeca de porcelana que pertenecía a una señora mayor llamada Marian. Ella decidió regalarle la muñeca a su vecina de 8 años Jill Phillips, ya que creía que la muñeca se parecía a la niña y como muestra de afecto decide dársela. Desde el primer instante la niña aceptó el regalo pero no terminaba de sentirse cómoda con ella y le veía algo extraño, pero a pesar de todo decidió guardarla en su habitación y dejarla en una mecedora sin más. Lo difícil de creer es que la niña por las noches escuchaba como si alguien correteara alrededor suyo mientras dormía o como si alguien se riera cerca suyo…

Le contó a sus padres lo que ocurría, pero estos no le creyeron, porque pensaron que era el típico cuento de niña debido a que esta le podía tener miedo a la oscuridad. Las cosas empiezan a ponerse raras cuando Jill ve abrirse el armario donde guardaba sus muñecas y estas se empiezan a mover y por si fuera poco la mecedora donde estaba Claire se balancea sola junto con la muñeca que cruza los pies y gira la cabeza hacia ella…

Ante el ataque de pánico de Jill los padres la llevan de urgencia al hospital.

Lo que supieron posteriormente de la historia de la muñeca es que Marian, la anciana que le había regalado la muñeca a la niña, vivía en una casa donde alrededor de 1900, en las vías que pasaban debajo de su propiedad, hubo un desastroso accidente de tren con 38 víctimas fatales y que la señora nunca supo de donde vino la muñeca, solo que estaba en su casa cuando ella se mudó allí, la encontró en su armario y a raíz de cosas que le pasaban decidió regalarle la muñeca a su vecinita.

Actualmente Jill conserva a Claire en una Casita de madera que ella misma le hizo.

2 EL MUÑECO ROBERT

El muñeco Robert, imagen de https://www.guioteca.com/

Cuenta la leyenda que en 1896, Robert Eugene Otto, un niño que vivía junto a su familia en una casa en Key West (Florida, Estados Unidos) recibió un regalo de una criada que trabajaba en su casa: un muñeco de 91 cm de alto, relleno con paja, cosido con alambre y vestido con un traje de marinero blanco. El niño, a quien sus padres llamaban Gene, bautizó al muñeco con su propio nombre: Robert.

Lo que el niño y su familia no sabían era que parte del personal de la servidumbre, venidos muchos de Bahamas, eran practicantes de vudú y magia negra (algo muy habitual en algunas comunidades del Caribe) y que el muñeco no era tan inocente como aparentaba. En cualquier caso desde el principio el niño se encariñó mucho con el muñeco; hablaba con él y procuraba tenerlo cerca en todo momento.

Los padres de Gene, que veían a Robert como una especie de amigo imaginario, comenzaron a preocuparse cuando empezaron a oír al niño hablar con alguien más mientras este estaba encerrado solo en su habitación, como si alguien se encontrara allí además del niño; a la vez que ocurría esto, los vecinos afirmaban que cuando la familia Otto salía de casa, veían al muñeco asomarse por las ventanas de la casa, como si hubiera cobrado vida y se moviera solo. Además, por si esto no fuera suficiente, el niño empezó a sufrir de terribles pesadillas a la vez que les decía a sus padres que Robert había empezado a moverse por su cuenta; como ejemplo de esto parece ser que un día los padres del niño oyeron un estruendo en la habitación de este, cuando llegaron, encontraron la mayoría de muebles volcados y al muñeco tirado a los pies de la cama; cuando le preguntaron al niño porqué había hecho eso, el niño les respondió entre lágrimas: no fui yo, fue Robert.

Sospechando que algo ocurría con el muñeco, los padres decidieron sacarlo de la habitación de Gene y dejarlo en un rincón del ático de la casa. No quisieron tirarlo porque su hijo se había encariñado mucho con él. Con el paso del tiempo Robert quedó allí abandonado, llenándose de polvo.

Años más tarde, tras la muerte de sus padres, Gene, convertido en pintor, heredó la casa donde había pasado su niñez, así que decidió mudarse en compañía de su esposa, con intención de poder pintar tranquilamente y sobre todo darle uso al mirador de la casa, ubicado en una torre de tres pisos de altura.

Gene pronto encontró a Robert en el ático, su compañero de juegos en la infancia, inmediatamente lo rescató del olvido y el polvo y lo instaló en el mirador. A partir de ese momento el vínculo entre ellos volvió a hacerse presente, lo que provocó un clima extraño en la casa.

COMIENZAN DE NUEVO LOS SUCESOS SOBRENATURALES…

Desde ese momento comenzaron los informes de hechos sobrenaturales protagonizados por el muñeco. La esposa de Gene afirmaba que la expresión del muñeco cambiaba a veces, como si hubiera empezado a experimentar emociones, mientras que por otra parte algunos vecinos comentaban que habían visto al muñeco desplazarse por la casa mientras que los niños de las escuelas cercanas evitaban pasar cerca de la casa de los Otto, porque decían que Robert se agazapaba detrás de las ventanas mientras los espiaba. Gene y su esposa llegaron al punto de dejar de recibir visitas porque la gente temía encontrarse al muñeco por la casa.

Cansado de Robert y sus travesuras Gene decidió devolver a Robert al ático, lo que provocó que las visitas empezaran a decir que ocasionalmente se escuchaban pasos y risas inexplicables en el piso superior y ciertas partes de la casa.

Gene murió en 1972, la casa se vendió rápidamente y Robert quedó olvidado en el ático hasta que una nueva familia se instaló en la casa y la hija de la familia encontró a Robert. La niña se emocionó mucho cuando encontró al muñeco, pero parece que este no simpatizó mucho con ella, ya que esta empezó a gritar de terror por las noches, alegando que el muñeco había tratado de matarla.

Finalmente Robert fue sacado de la casa, y llevado al Martello Gallery – Key West and Historical Museum, donde se encuentra actualmente, y donde a día de hoy sigue siendo tan activo como antes: algunos trabajadores afirman que en octubre se vuelve más activo, también cuentan que se puede oír golpeteo en el cristal de la urna donde lo tienen guardado y ocasionalmente Robert aparece apoyado contra la vitrina de exhibición, como si se hubiera movido por sí solo.

Ý lo más curioso es que antes de grabarlo o fotografiarlo hay que pedirle permiso, ya que si no se hace esto la persona puede recibir una posible maldición.

Por último comentar que Robert sería la base para crear al cinematográfico muñeco Chucky.

1 ANNABELL

Muñeca Annabelle, imagen de http://esasombroso.com/

Para entender la historia de esta muñeca nos tenemos que remontar al año 1970, en esa época Donna era una estudiante de la universidad de enfermería que compartía piso con Angie; como a Donna le gustaban las muñecas su madre le regaló a una muñeca de trapo.

Donna puso la citada muñeca en su cama como decoración (al igual que hacemos muchas personas a día de hoy), el problema vino cuando unos días más tarde Donna y su compañera de piso se percataron de que cuando volvían a casa la muñeca había cambiado de posición y que incluso las puertas de las habitaciones se abrían o se cerraban solas, hasta aquí todo relativamente normal, es a partir de que la muñeca lleve un mes en la casa cuando las cosas se empiezan a poner todavía más raras ya que las dos chicas empezaron a encontrar notas escritas con lápiz en papel de pergamino y con una caligrafía infantil que ponían ayuda o ayuda a Lou.

Tras todo esto, un día al llegar a casa, Donna no encontró a la muñeca en el sitio donde la había dejado, cuando la encontró y se acercó a inspeccionarla, se llevó la desagradable sorpresa de que la muñeca tenía lo que parecían gotas de sangre en las manos y en el pecho. Para esto la chica no tenía ninguna explicación lógica.

Muy asustadas Angie y Donna buscaron ayuda en expertos en fenómenos paranormales, uno de los cuales (un médium para ser más exactos) organizó una sesión de espiritismo, durante la cual el espíritu de Annabell Higgins entró en el cuerpo de Donna, según la historia que contó el espíritu, había sido una niña que había vivido en la propiedad en la que se encontraba el edificio donde vivían las dos jóvenes y que había aparecido misteriosamente muerta en el mismo lugar donde se encontraba la vivienda de las chicas. Esta sesión, sirvió para traer calma a Donna y a Angie y también para que decidieran quedarse con la muñeca.

En este punto habría que mencionar a Lou, un amigo de las chicas que pasaba mucho tiempo con ellas y que desde el principio sintió aversión hacia Annabell, este chico fue también testigo y víctima de la muñeca ya que un día estando en casa de las chicas oyeron ruidos en la habitación de Donna, al ir a la habitación, esta estaba vacía salvo por la muñeca, cuando Lou entró y se dirigió hacia la muñeca sintió como si le siguieran y al girarse no había nadie, sintió dolor y una punzada en el pecho, al abrirse la camisa tenía desgarros y marcas que se fueron curando casi milagrosamente.

Después de lo ocurrido a su amigo, las chicas decidieron ponerse en contacto con representantes de la iglesia para que les informaran de qué tipo de espíritu podía encontrarse en su casa. El caso llegó hasta Ed y Lorraine Warren que se interesaron por el suceso y lo investigaron.

El matrimonio Warren llegó a la conclusión de que la muñeca no estaba poseída pero que era manipulada por un espíritu, ya que en ocasiones estos se unen a lugares y objetos. Lo peligroso, según ellos, es que los espíritus utilizan a los muñecos como paso previo a poder acceder a un cuerpo humano, y que si las chicas hubieran tenido más tiempo con ellas a la muñeca alguien de la casa hubiera sufrido una posesión.

Actualmente la muñeca se encuentra en el museo de los Warren

BIBLIOGRFÍA